"EN TIEMPOS DE ENGAÑO GENERALIZADO, DECIR LA VERDAD ES UN ACTO REVOLUCIONARIO"

George Orwell

12 de septiembre de 2013

Tiembla la calle de la pared

Los datos de empleo en EEUU son siempre esperados con atención por los mercados, ya que son decisivos para la construcción de expectativas respecto del nivel de actividad, que -naturalmente- gravitan decisivamente en las cotizaciones, no sólo de Wall Street, sino del resto del mundo.
Es fácil advertir, entonces, el impacto que podría tener para la economía mundial la revelación hecha anoche en Tecnópolis por Cristina Fernández, al anunciar que el desempleo real en la primera economía del mundo alcanza nada menos que al 16%. La apertura de los mercados no indica que le hayan otorgado crédito alguno al exabrupto presidencial, lo que pone en evidencia que en el orden internacional se la escucha como a una caricatura bizarra, propia de una galería de personajes como Haffaz Alladeen, aquel desopilante Jefe de Estado encarnado por el genial Sacha Baron Cohen en “El Dictador”. Lanata advertía, días pasados, que era conveniente sacarle el twitter. Me parece que se quedó corto. La incontinencia verbal es igualmente peligrosa.


4 de septiembre de 2013

Una conquista virtual


Más allá de las objeciones de forma y de fondo que merece el último anuncio demagógico relacionado con la modificación del piso a partir del cual tributan Impuesto a las Ganancias los trabajadores en relación de dependencia, el gráfico muestra con elocuencia la falacia que pretenden instalar los animosos voceros oficialistas cuando destacan con tono épico el logro que significa que a partir de la medida sólo quedan alcanzados por el impuesto el 10% de los trabajadores registrados. Si fuera así, en rigor, lo dispuesto no hace sino volver a la proporción prevaleciente durante la década 2000/2009, que alcanzó a 9,4% en promedio, con sólo dos años (2005 con 11,7% y 2006 con 10,6%) marginalmente fuera del declamado rango que hoy se intenta vender como una conquista histórica. Esa base del 10% creció fuertemente en los últimos tres años, en que la artera pasividad en disponer la actualizacion del piso al ritmo de la inflación, significó el establecimiento de facto de una suerte de nuevo gravamen -hecho que CFK se ufana cínicamente en negar- reflejo, por otra parte, de que la perentoria necesidad de atender un gasto público desbocado no da lugar a escrúpulo alguno. 

15 de agosto de 2013

El cinismo de Mercedes

No resulta novedoso. Ya fue señalado aqui y aquí .
Las vergonzosas declaraciones de ayer de la Presidente del Banco Central, revelan un inaceptable cinismo. Defendiendo el financiamiento monetario del gasto público, sin ruborizarse, sostuvo:

-"Éste es el destino de los fondos al Tesoro: educación, la Asignación Universal por Hijo. ¿Qué proponen? ¿Salir a tomar deuda, otra forma de financiamiento, pero más cara?"

Mercedes, lo que proponemos es que el gasto se financie genuinamente, y no con el impuesto inflacionario que impone la emisión descontrolada. 
Por cierto que para el Tesoro resulta una financiación gratuita...!!
Qué graciosa...!!!
Esos recursos, que alcanzan ya al 2,5% del PBI, los aportan fundamentalmente los asalariados y jubilados, a través de la pérdida de poder adquisitivo de sus ingresos. 
Vos lo sabés perfectamente. No te hagás la boluda...!!!


10 de agosto de 2013

Buenos Aires, vida cotidiana y subsidios a granel

Ayer volví a casa en tren. Cuando intenté sacar boleto en Retiro (Mitre) -aclaro que por mi condición de fóbico anti-K no tengo SUBE, resignando a conciencia el beneficio económico que brinda- el boletero me dijo que como no tenía monedas para el cambio, podía viajar gratis sin problema, situación que se reitera a menudo.
Hoy subí a un bondi (59) y el colectivero me dijo que pasara sin pagar, porque el dispenser de boletos contra monedas no funcionaba.
Qué bueno.!!, me dije, y tratando de verificar si la epidemia de gratuidad era contagiosa intenté pagar dos pilas en el kiosko de enfrente de casa con cien pesos, pero la chica no me las entregó porque no tenía cambio. Como el otro día me había pasado lo mismo en un puesto de diarios, se me ocurrió que estas simples experiencias cotidianas nos entregan un magnífico ejemplo del delirante régimen económico imperante.
Resulta claro que aquellas actividades que se desenvuelven bajo las reglas del mercado, sólo resultan sostenibles en la medida que obtengan una retribución por el bien o el servicio que entregan. En cambio, las actividades subsidiadas irracionalmente, cuyo precio no resulta significativo en su ecuación económica, al extremo que puede prescindirse de su cobro, se financian mediante fondos públicos asignados discrecionalmente, sin ajuste a criterios de racionalidad, y ajenos por completo al más elemental sistema de incentivos que permita encuadrarlos en pautas de una mínima eficiencia.
Lo paradójico es la falta de conciencia social sobre el fenómeno. Es muy probable que las mismas personas que, sin advertirlo, pagaron mis viajes, no me hubieran dado las monedas necesarias si yo les hubiese pedido el dinero para hacerlo.

  

22 de julio de 2013

EQUIDAD O RENTABILIDAD ?

Es tal la catarata de disparates y mentiras que suelta a diario CFK, que ya cuesta seguirla. También hay que reconocer el efecto fatiga que produce, ya que si en algún momento fue divertido señalar las incoherencias de su discurso, su monótona habitualidad derivó en el natural desinterés que genera lo previsible. Tal vez por esa razón, pasó inadvertida una curiosa referencia que formuló el 15 de julio en la planta de Siderar en San Nicolás, respecto a los subsidios a las tarifas del transporte público. Para fundamentar la continuidad de una absurda política de subsidios -monto que en el caso del transporte automotor creció más de 30 veces en moneda constante en los últimos ocho años-  recordando una charla con empresarios, sostuvo que …..”¿Sabe qué pasa? Si yo aumento el transporte, a ustedes les van a ir a pedir inmediatamente aumento de salarios, porque la macroeconomía de un país es eso, es el equilibrio permanente entre todos los intereses, de los trabajadores, de los empresarios para que funcione la máquina”… Ponderando que su Gobierno ……”ha subsidiado y va a seguir subsidiando, como no lo ha hace ningún otro gobierno en la región, energía y transporte, porque tampoco podemos ignorar que todo esto ha contribuido a la competitividad de los argentinos.”.......

Tal vez sin advertirlo, estaba confesando que, contra lo que se manifiesta machaconamente desde los atriles oficiales, la concepción que nutre el criterio de subsidiar el transporte público no es la búsqueda de la equidad distributiva, sino la necesidad de contener los costos empresarios, controversia que, por otra parte, no es novedosa en el debate académico acerca de los subsidios.



19 de julio de 2013

No todo está perdido II

Mick Moore es un economista inglés que ha profundizado en la relación entre fiscalidad y gobernanza. En un paper muy interesante, señala el marcado contraste observable entre los países de la OECD y los emergentes, en cuanto a la importancia diferencial que adquiere el tema impositivo en las respectivas agendas políticas. La observación aplica para nuestra ciudadanía, para quien el impuesto no aparenta ser un hecho político, dada la desvinculación entre el fundamento de la participación política en el sistema democrático y el cumplimiento impositivo. En efecto, el  proceso de definición de la cultura política argentina no aparece integrado a la idea de que es necesario sostener “económicamente” ese espacio de participación. Resultan promisorias, entonces, las inéditas movilizaciones que protagonizaron portuarios y camioneros contra la aplicación del Impuesto a las Ganancias sobre el  trabajo personal. Tal como señalé en un post anterior , en ese caso respecto a la incontinencia monetaria de la política económica, quizás tengamos que terminar agradeciendo, al fin del día, que el voluntarismo iletrado que orienta el pensamiento económico oficial, sin proponérselo, esté ayudando a despertar la conciencia popular a favor de la racionalidad económica.