"EN TIEMPOS DE ENGAÑO GENERALIZADO, DECIR LA VERDAD ES UN ACTO REVOLUCIONARIO"

George Orwell

10 de agosto de 2013

Buenos Aires, vida cotidiana y subsidios a granel

Ayer volví a casa en tren. Cuando intenté sacar boleto en Retiro (Mitre) -aclaro que por mi condición de fóbico anti-K no tengo SUBE, resignando a conciencia el beneficio económico que brinda- el boletero me dijo que como no tenía monedas para el cambio, podía viajar gratis sin problema, situación que se reitera a menudo.
Hoy subí a un bondi (59) y el colectivero me dijo que pasara sin pagar, porque el dispenser de boletos contra monedas no funcionaba.
Qué bueno.!!, me dije, y tratando de verificar si la epidemia de gratuidad era contagiosa intenté pagar dos pilas en el kiosko de enfrente de casa con cien pesos, pero la chica no me las entregó porque no tenía cambio. Como el otro día me había pasado lo mismo en un puesto de diarios, se me ocurrió que estas simples experiencias cotidianas nos entregan un magnífico ejemplo del delirante régimen económico imperante.
Resulta claro que aquellas actividades que se desenvuelven bajo las reglas del mercado, sólo resultan sostenibles en la medida que obtengan una retribución por el bien o el servicio que entregan. En cambio, las actividades subsidiadas irracionalmente, cuyo precio no resulta significativo en su ecuación económica, al extremo que puede prescindirse de su cobro, se financian mediante fondos públicos asignados discrecionalmente, sin ajuste a criterios de racionalidad, y ajenos por completo al más elemental sistema de incentivos que permita encuadrarlos en pautas de una mínima eficiencia.
Lo paradójico es la falta de conciencia social sobre el fenómeno. Es muy probable que las mismas personas que, sin advertirlo, pagaron mis viajes, no me hubieran dado las monedas necesarias si yo les hubiese pedido el dinero para hacerlo.

  

22 de julio de 2013

EQUIDAD O RENTABILIDAD ?

Es tal la catarata de disparates y mentiras que suelta a diario CFK, que ya cuesta seguirla. También hay que reconocer el efecto fatiga que produce, ya que si en algún momento fue divertido señalar las incoherencias de su discurso, su monótona habitualidad derivó en el natural desinterés que genera lo previsible. Tal vez por esa razón, pasó inadvertida una curiosa referencia que formuló el 15 de julio en la planta de Siderar en San Nicolás, respecto a los subsidios a las tarifas del transporte público. Para fundamentar la continuidad de una absurda política de subsidios -monto que en el caso del transporte automotor creció más de 30 veces en moneda constante en los últimos ocho años-  recordando una charla con empresarios, sostuvo que …..”¿Sabe qué pasa? Si yo aumento el transporte, a ustedes les van a ir a pedir inmediatamente aumento de salarios, porque la macroeconomía de un país es eso, es el equilibrio permanente entre todos los intereses, de los trabajadores, de los empresarios para que funcione la máquina”… Ponderando que su Gobierno ……”ha subsidiado y va a seguir subsidiando, como no lo ha hace ningún otro gobierno en la región, energía y transporte, porque tampoco podemos ignorar que todo esto ha contribuido a la competitividad de los argentinos.”.......

Tal vez sin advertirlo, estaba confesando que, contra lo que se manifiesta machaconamente desde los atriles oficiales, la concepción que nutre el criterio de subsidiar el transporte público no es la búsqueda de la equidad distributiva, sino la necesidad de contener los costos empresarios, controversia que, por otra parte, no es novedosa en el debate académico acerca de los subsidios.



19 de julio de 2013

No todo está perdido II

Mick Moore es un economista inglés que ha profundizado en la relación entre fiscalidad y gobernanza. En un paper muy interesante, señala el marcado contraste observable entre los países de la OECD y los emergentes, en cuanto a la importancia diferencial que adquiere el tema impositivo en las respectivas agendas políticas. La observación aplica para nuestra ciudadanía, para quien el impuesto no aparenta ser un hecho político, dada la desvinculación entre el fundamento de la participación política en el sistema democrático y el cumplimiento impositivo. En efecto, el  proceso de definición de la cultura política argentina no aparece integrado a la idea de que es necesario sostener “económicamente” ese espacio de participación. Resultan promisorias, entonces, las inéditas movilizaciones que protagonizaron portuarios y camioneros contra la aplicación del Impuesto a las Ganancias sobre el  trabajo personal. Tal como señalé en un post anterior , en ese caso respecto a la incontinencia monetaria de la política económica, quizás tengamos que terminar agradeciendo, al fin del día, que el voluntarismo iletrado que orienta el pensamiento económico oficial, sin proponérselo, esté ayudando a despertar la conciencia popular a favor de la racionalidad económica.  

30 de mayo de 2013

Hasta las manos.....

Creer en la eficacia de los precios máximos como herramienta para combatir la inflación es tan estúpido como establecer por ley un tope a la temperatura.     (http://www.aei-ideas.org/2012/10/maximum-temperature-law-to-prevent-temperature-gouging-makes-as-much-sense-as-laws-to-prevent-price-gouging/.) Francamente, pocas veces vi a un primer mandatario decir tantas gansadas. Sé que es duro, pero hagan el esfuerzo (http://www.youtube.com/watch?v=BE6VEByQ3mw&list=PLry2W0bcBZ9yM1JOf24GB2dhy30hf_HEr&index=2). Vale la pena.
Dentro de todo, menos mal que por el momento se les dá sólo por desafiar las leyes de la economía, porque el día que se la tomen con la Ley de Gravedad nos van a obligar a saltar sin paracaídas. 

8 de mayo de 2013

BONO LAZARO

No se puede decir que el modelo no esté evolucionando. Así como hasta ayer, para proyectar la probable evolución del tipo de cambio, monitoreábamos la liquidación de soja, ahora hay que monitorear la liquidación de "merca".

7 de mayo de 2013

Deja vu recargado

No me digan que las declaraciones de CFK de ayer  no remiten al recordado "El que apuesta al dolar, pierde", y  Miriam Quiroga no nos recuerda al trágico affaire de Lourdes Di Natale ?

19 de abril de 2013

Suenan las alarmas


El repliegue de uno de los big players del negocio agrícola, es una de esas noticias a las que conviene prestar particular atención. El aluvional crecimiento de la actividad, en particular del complejo sojero, estuvo asociado, entre otros factores, al desarrollo de nuevos y dinámicos actores en el proceso productivo, y de un entramado de relaciones entre sus diversos protagonistas que ha probado ser eficiente, emprendedor, abierto a la incorporación de innovaciones tecnológicas y a nuevas formas de gestión del negocio, con demostrada capacidad de absorción de las señales de los mercados y destacada capacidad integradora a nivel territorial, dotando al factor tierra de un alto grado de maleabilidad y flexibilidad productiva,  removiendo el corset ancestral que representaron por décadas sus estructuras oligárquicas de propiedad y administración. La conformación de un formato de negocio de rentabilidad de doble piso, es decir, desacoplar la explotación, de la propiedad de la tierra, lejos de ser un pasivo del exitoso esquema, como con miopía se cuestiona desde la mirada corta del atraso, constituyó un factor decisivo para optimizar el uso del recurso. Así como la inexplicable política tarifaria terminó constituyendo una hipoteca para el sector externo, la obstinación suicida de desestimar el atraso cambiario -aún a pesar de los buenos precios- ya empieza a hacer inviable la explotación agrícola en campos arrendados.