"EN TIEMPOS DE ENGAÑO GENERALIZADO, DECIR LA VERDAD ES UN ACTO REVOLUCIONARIO"

George Orwell

15 de febrero de 2012

SEMIOTICA COMPARADA

El valioso material contenido en este excelente post de Adriana Marcaletti en Anphibia,  me impulsó a construir este cuadro, que constituye una interesante herramienta de análisis comparativo entre el discurso de Cristina Fernández y el de Barack Obama.
El cuadro ordena las diez palabras más usadas por CFK en los 600 discursos que pronunció desde que ejerce la presidencia -según un relevamiento que hizo Beatriz Sarlo- y un ejercicio similar, llevado a cabo sobre el discurso "The State of the Union" pronunciado por el Presidente Obama el 24 de enero último (por su trascendencia y significación puede considerarse un "proxy" aceptable, a los fines del experimento).
Se han agrupado esos términos en categorías conceptuales, que se identifican con distintos colores para facilitar una rápida visualización:
GESTION POLITICA AUTORREFERENCIAVISIONARROGANCIASIN EQUIVALENCIA

Un somero cotejo revela:
* En el discurso de CFK sobresalen las menciones autorreferenciales (4 de las primeras 7) mientras que en el Obama predominan las que apuntan a la gestión (5 de las primeras 8).
* Las apelaciones de CFK evocan el aislamiento, en tanto las de Obama se afirman en valores.
* Obama le hace un lugar a la política, y CFK a la vacua pedantería (sus conocidas referencias al mundo contienen una tan enfermiza como imaginaria ejemplaridad).    

11 de febrero de 2012

Fraude comunicacional.......(una suerte de "diputrucho" 2012 ?)


IMPERDIBLE ACTUACION DE CRISTINA

El jueves, en ocasión de la ceremonia en que -mediante videoconferencia- la Presidente anunció una inversión en una cementera en Olavarría, se produjo un diálogo entre CFK y un "anónimo" trabajador que respaldó con vehemencia su política minera. En realidad, se trató de un burdo montaje. La verdad es que el "espontáneo" trabajador resultó ser un dirigente de AOMA (Asociación Obrera Minera Argentina), que como se puede verificar aquí, fue interventor en la seccional San Juan y, en tal carácter, negoció el convenio con la Barrick Gold, empresa que explota el yacimiento Veladero. Vale la pena disfrutar de la inoxidable teatralización desplegada por el Jefe de Gabinete y la propia Presidente, quien -como frutilla del postre- no se privó siquiera de remarcar la objetividad del testimonio de su interlocutor, arguyendo que nadie podría imputarle vinculación alguna con "la Barrick" (sic).
El "espontáneo" trabajador resultó tan genuino como aquellos supuestos vecinos que felicitaban a Anibal Ibarra en la calle durante la campaña del 2007, fraude que fue desenmascarado por una cámara de Telenoche -¿se acuerdan?- (Ver video aquí)

10 de febrero de 2012

Nunca salgas sin ella

REQUIEM PARA EL "nunca menos"

La desbordante irrupción del tema subsidios en el debate público no resulta para nada sorprendente, si aceptamos que constituye la primera explicitación -inevitable- del agotamiento del "modelo". La estampita del paraíso "K" se empieza a desteñir. Más allá de las piruetas dialécticas -lo de "Juanpi" Schiavi esquivando la palabra maldita, fue de antología- o de la retórica rupestre de De Vido, es inocultable que el tema despierta una suerte de reacción alérgica inédita para la articulada comunicación oficial, y genera una indisimulable desorientación en el discurso. Pareciera que el talento creativo que tan eficaz resultó para comunicar la abundancia no atina a encontrar los modos, a la hora de tener que vender adecuadamente la escasez. No es un tema menor. Convendrá monitorearlo, porque asoma como una incómoda vulnerabilidad.
El culebrón de la tarjeta SUBE regala múltiples aristas para la reflexión. Empezando por la referencia a la alta conflictividad potencial contenida en los problemas del transporte público, que remite -reconociendo las oceánicas diferencias- al Caracazo de 1989, o a la Crisis del Transantiago de 2007, ambos episodios ocurridos, curiosamente, en el mes de Febrero. 
Un abordaje desde lo general a lo particular, no puede omitir la llamativa naturalidad con que se procesa desaprensivamente una política pública arbitrariamente discriminatoria. La cuestión pone al desnudo que vivir en el AMBA nos hace acreedores al privilegio de recibir una ayuda del Estado, diez veces mayor que la que merecen, por el mismo concepto, nuestros compatriotas que eligieron residir en otro rincón de nuestra geografía.  
Por otra parte, la pueril argumentación oficial ofende la inteligencia ciudadana. Su propia formulación constituye una flagrante contradicción en sus términos, ya que su promovida masividad atenta contra el propósito declamado de ser un instrumento para introducir racionalidad en la asignación de beneficios sociales. De un lado, porque el medio de pago de un servicio mal podría ser un adecuado atributo de elegibilidad para acceder a un subsidio; por el otro, porque la promesa oficial de beneficiar a todos los tenedores de la tarjeta es fácticamente inconsistente con la imperiosa necesidad de reducir, en algúna porción significativa, la sangría que representan para el Tesoro los $ 19.000 M que demanda atender el subsidio.

7 de febrero de 2012

Ajuste mata sarasa


La desproporcionada solemnidad y trascendencia desplegadas para repetir un anuncio hecho hace unos días sobre la publicación de un "informe secreto" ya publicado, (ver aquí)  no hacen más que afianzar la evidencia acerca del grado de preocupación que empieza a ganar al gobierno, a medida que se empieza a tomar conciencia de la inevitabilidad de enfrentar las consecuencias sociales del ajuste. El torpe intento de malvinizar el debate público, para colmo de males, pretende montarse en una demagógica exculpación de una sociedad que se debe a sí misma una honesta autocrítica, acerca de un extendido apoyo a la demencial aventura militar.

Fiasco oneroso



La "kermesse de almas bellas", como de manera exquisita describe Beatriz Sarlo a la patética exhortación a renunciar a un subsidio que nunca pedimos, por parte de un grupo de personajes famosos convertidos en voceros del gobierno, no alcanzó a mover el amperímetro. La ciudadanía se mostró mayoritariamente indiferente frente a la sensiblera apelación de ese extravagante "club de dadores voluntarios de ética", que taladró su cabeza durante dos largos meses, dando lugar a un llamativo fracaso, para una reconocidamente efectiva política de comunicación oficial.
La clásica técnica publicitaria de adherir el mensaje a la identificación que despierta el ídolo, no funcionó en este caso. Según cifras del propio Ministerio de Julio de Vido, poco más de 23.000 argentinos -sólo dos de cada mil del universo objetivo- se alinearon detrás de las consignas formuladas por sus favoritos de la pantalla. Una estimación conservadora del costo de la campaña muestra que seducir a cada renunciante habría costado apenas algo menos que el ahorro que su decisión genera. Con esos números, cualquier Director de Marketing estaría buscando laburo.

6 de febrero de 2012

Pronóstico

La respuesta del gobierno frente a la estrategia de Hugo Moyano de imponer el ajuste como eje del debate político, parece anticipar la intención de no dar la pelea por imponer una pauta salarial que quiebre la dinámica inflacionaria. La consolidación de esta percepción volvería a poner el foco sobre el tipo de cambio, ya que una de las pocas certezas con que se pueden abordar las previsiones económicas para 2012, es que la economía no resiste otro año con el salario creciendo en dólares al 16%, más allá del voluntarismo de Moreno.

2 de febrero de 2012

SUBE el ajuste

Superada la plácida ingravidez propia del paréntesis de vacaciones, asoma sin transición nuestra siempre apasionante cotidianeidad.
El próximo sábado estaremos celebrando el tercer aniversario (la segunda velita la recordamos aquí) del cristinesco lanzamiento de la tarjeta SUBE, repentinamente convertida en el hit del verano. 
Quien hubiera imaginado, frente a aquellos fastos, que el artificio nacido -¿ se acuerdan ?- para mitigar la escasez de monedas que por entonces amenazaba con alterar el humor social, cuya plena operatividad la presidente comprometió para el 4 de mayo de 2009, exactamente 1000 días después –con un atraso equivalente a más de 11 veces el plazo original- dispararía esta desbordante devoción popular, sólo comparable a la humillación a que se exponen quienes se disputan entradas para un superclásico. 
Entre las múltiples reflexiones posibles, algunas me resultan inevitables:

-La curiosa compulsión de millones de argentinos a someterse a inimaginables sacrificios e incomodidades, movidos por la posibilidad de acceder a un potencial y aún incierto, beneficio económico futuro.  

-Como contrapartida, la escasa credibilidad que despierta el confuso discurso oficial negador del aumento de tarifas.

-El episodio ilumina la sensibilidad social al ajuste.