El 25 de setiembre de 2003, no casualmente cinco días antes de las elecciones que consagraron gobernador de Misiones al oficialista Carlos Rovira, muchos argentinos festejaron alborozados la recuperación del servicio ferroviario de pasajeros entre Buenos Aires y Posadas, que había sido cancelado una década antes. Esta nota da cuenta del entusiasmo que despertó ese primer viaje del tren "El Gran Capitán". La demagogia oficial agitó profusamente esa inexplicable pasión nacional por el fracaso, otorgándole categoría de hecho histórico a la puesta en servicio de un tren que circula a la velocidad de una bicicleta, y que demora más que lo que demoraba el mismo servicio hace un siglo, incluyendo el cruce del Paraná en ferry, que hoy se hace por Zárate-Brazo Largo. Ese servicio, que tomé aleatoriamente, protagoniza frecuentemente patéticas situaciones como la que se describe aquí (Diciembre de 2008) o aquí (Febrero de 2008), hechos que se reiteran casi a diario (como en este caso) , ayer, esta vez a Mar del Plata, en la mayoría de los ramales "rehabilitados", para no hablar de la criminal desidia que costó varias vidas la semana pasada en San Miguel. Pienso que hay algo patológico en una sociedad cuya relación con el Estado expresa una suerte de "síndrome de Estocolmo", alimentado por un discurso demagógico a favor del pensamiento mágico, que desprecia la restricción presupuestaria.
22 de febrero de 2011
18 de febrero de 2011
10 de febrero de 2011
CFK hace campaña para la oposición
"Los líderes políticos creen que la gente es idiota" (Jaime Durán Barba)
CFK afirmó que "hay dispersión, distorsión y aprovechamiento" en los precios de alimentos.
7 de febrero de 2011
EL CUENTO DE LA BUENA PIPA
Es difícil encontrar una descripción mas ingeniosa, inteligente, y deliciosamente escrita sobre la deleznable paranoia oficial, que la que nos regala Enrique Valiente Noailles en su imperdible columna dominical, en "La Nación" de ayer.
...."Por cierto que la perplejidad, de deliciosa se convierte en insólita cuando debajo de la imagen de un país que tiene una inflación de entre el 25 y el 30 por ciento anual, el ministro de Economía coloca una inscripción que dice: en la Argentina no hay inflación. Tal vez no sea de extrañar, porque ni el dadaísmo más extravagante se atrevería a componer una imagen de la pobreza bajo la cual se escriba una línea que diga: "La inflación no afecta a los más pobres". En suma, es un poco inevitable concebir otra figura en la imaginación, con el ministro de Economía y una frase debajo que diga: "Esto no es un ministro de Economía"......
La nota completa aquí
4 de febrero de 2011
FELIZ, FELIZ EN TU DIA.........................
Ya lo habíamos señalado aquí cuando arrancaba el último invierno, con la esperanza de que no tendríamos que soplar la segunda velita. Pero la incompetencia del gobierno de CFK supera cualquier expectativa. La ocasión merece volver a vivir la solemnidad de aquel momento inolvidable
BARRABRAVA
La incontinencia verbal no forma parte, sin duda, de ningún decálogo de normas básicas de la diplomacia. Es penoso que quien ha sido investido de la responsabilidad de conducir las relaciones exteriores de nuestro país todo lo interprete desde el palurdismo del debate político-mediático local, y el sectarismo de su mirada corta de la política internacional.
INFLACION Y OTRAS INTOXICACIONES
Como anticipábamos aquí mismo hace pocos días, la inflación se ha instalado definitivamente en el centro de la campaña. Mientras el discurso del gobierno acentúa su actitud negadora, sus acciones no hacen sino expresar cada vez con mayor nitidez que ha empezado a dimensionar los riesgos que entraña. Con CFK enfrentada con la CGT -una suerte de déja vu de Isabel en 1975-, amenazada por una puja distributiva que intuye incontrolable, la señal que emite Moreno embistiendo contra los índices privados, muestra un gobierno impotente, repartiendo mandobles a ciegas. Para colmo, sus gladiadores mediáticos parecen una caricatura .
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