"EN TIEMPOS DE ENGAÑO GENERALIZADO, DECIR LA VERDAD ES UN ACTO REVOLUCIONARIO"

George Orwell
Mostrando entradas con la etiqueta Riesgo país. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Riesgo país. Mostrar todas las entradas

10 de agosto de 2012

PESEBRE


Cristina Fernández sigue fatigando audiencias con su pretendida erudición, a partir del guión que le escriben, que repite, aparentemente sin saber que está diciendo. En una de sus recientes apariciones, en ocasión de la mejora de las instalaciones de una terminal portuaria, recitó unas estadísticas de movimiento de cargas expresadas en TEU (Twenty-foot Equivalent Unit) debiendo preguntar a sus aplaudidores, qué significaba. En la misma semana, refiriéndose a una explotación de arroz en Chaco, habló de cultivo de secano sin tener la menor idea de que era, demandando una vez más el complaciente auxilio de la comparsa de aduladores que la rodea.
Con ser lamentables, estas limitaciones no alcanzan la gravedad de sus comentarios acerca del significado de la performance de los Bonos argentinos, que revelan un preocupante grado de confusión acerca del estado de nuestra economía.

Diapositiva proyectada en la Bolsa
 
En el curso del show montado en la Bolsa de Comercio para celebrar la última amortización de capital del BODEN 2012 -expresión que reiteró cuatro días después en ocasión de la presentación de un Programa de Salud en la Casa Rosada- exhibió con orgullo el rendimiento de los Títulos de Deuda como una señal de fortaleza de la economía, ignorando que, por el contrario, la alta rentabilidad de los Bonos es la más cabal expresión de la desconfianza de los inversores en nuestro país. Con su criterio, la Tesorería de EEUU debiera estar seriamente preocupada por el magro rendimiento de los Treasury Bonds.

21 de marzo de 2011

Cristina en el país del INDEC

Participo de la amarga decepción de quienes estamos tristemente preocupados por la escasa condena social a la falsificación de las estadísticas públicas, que avanza hoy peligrosamente hacia la persecución de quienes  pretenden ejercer su derecho a revelar la estafa. En el excelente blog Colectivo Económico, Jorge Streb parece abordar la misma inquietud bajo el piadoso título:              "¿ Por qué la ciudadanía tolera la distorsión del IPC ?"

El interesante análisis concluye que el problema es institucional. Dice Jorge Streb:  "El estado de derecho depende de una justicia independiente, pero la independencia judicial depende a su vez de los contrapesos políticos al poder ejecutivo. Estos contrapesos son endógenos. Si la población decide concentrar el poder en una sola persona, votando un gobierno unificado que controla tanto la Presidencia de la Nación como el Congreso de la Nación, como sucedió entre el 2003 y el 2009, entonces una sola fuerza política puede hacer y deshacer a su antojo."


Cuando uno verifica que las módicas acciones adoptadas por el gobierno para intentar disfrazar el indisimulable mamarracho provienen exclusivamente de la presión externa (FMI, G20), no puede menos que validar  la propuesta de Jorge Avila, cuando sostiene que "el único antidoto contra la barbarie que conocemos como riesgo argentino, es la subordinación voluntaria de parte de legislación nacional a un conjunto de reglas y pactos supranacionales".

27 de octubre de 2010

Falleció Néstor Kirchner

                                    El 7 de junio señalaba:

"La evaluación de las publicaciones especializadas más acreditadas y la opinón pública internacional en general, no se corresponden con los fundamentals de nuestra economía. Esa brecha, que podríamos denominar como el factor "K", constituye una prima de seguro por el riesgo incremental que supone contratar en un país que se maneja al margen de los  criterios de homologación internacional".

Las primeras reacciones de los mercados parecen darme la razón.

19 de junio de 2010

EXPECTATIVAS Y RIESGO SOBERANO

                      
El gobierno continúa esforzándose en instalar en la opinión pública, la sensación de que disfrutamos de una economía pujante y confiable, a tal punto que CFK no desperdicia ocasión de postular su gestión en las tribunas internacionales, como el modelo a imitar. Como el mundo no comparte esa mirada, el catecismo oficial apela a una plañidera victimización, en linea con su conocida conspiranoia.
Así, la presidenta, la titular del Banco Central, el responsable de la Comisión Nacional de Valores, y cuanto funcionario cuadre, recitan la conocida fábula de la discriminación de las calificadoras de riesgo soberano en contra del país.
Se les escapa, sin embargo, que el comportamiento de algunas variables relevantes de la evolución económica, revela que la conducta de los agentes económicos locales, parece compartir la visión de dichas agencias, respecto al clima de desconfianza en que se desenvuelven los negocios, sometidos a la arbitraria discrecionalidad que impone un régimen confiscador serial.
En otros términos, resultaría imposible explicarse que la recuperación del nivel de actividad, que se estima en más de 5 % para el año, no haya disparado ni crecimiento del empleo ni de la inversión. Claramente, ante la incertidumbre y la falta de credibilidad del gobierno, el incremento de la demanda se satisface con mayores importaciones y aumento de las horas trabajadas, pero sin ampliación de capacidad productiva.

7 de junio de 2010

M=K ?


Por estos dias impregnados de mundialismo compulsivo, que ya ha saturado nuestra capacidad receptiva, aún antes de que alcance a rodar la pelota, advierto una curiosa semejanza entre el modo con que se construyen las expectativas que genera la performance de la selección, con las que sustentan las perspectivas futuras de nuestro desempeño económico.

En el caso del seleccionado, es indiscutible que si se pondera la calidad individual de nuestros jugadores, muchos de ellos reconocidos y cotizados entre los mejores del mundo, las chances debieran ser inmejorables. Sin embargo, la idoneidad profesional y las características personales de Diego Maradona no están a la altura del desafío, por más que sean muchos más los que lo  piensan y lo callan, intimidados por el culto a la deidad, que los que nos atrevemos a manifestarlo. En un hipotético cálculo probabilístico, ese factor "M" se incorporaría a la fórmula como un ponderador que castiga, en una determinada proporción, las probabilidades de éxito de nuestro equipo.

Respecto del país, no se equivocan CFK ni sus disciplinados acólitos, cuando repiten a una voz, que la nota que nos asignan las calificadoras de riesgo soberano, y en un sentido más amplio, la evaluación de las publicaciones especializadas más acreditadas y la opinón pública internacional en general, no se corresponden con los fundamentals de nuestra economía. En efecto, tanto el desequilibrio fiscal, como la situación de endeudamiento, el robusto nivel de reservas internacionales y las proyecciones de nuestras exportaciones, hacen inexplicable una diferencia de 500 puntos básicos respecto de Brasil. Esa brecha, que podríamos denominar como el factor "K", constituye una prima de seguro por el riesgo incremental que supone contratar en un país que se maneja al margen de los  criterios de homologación internacional, y que, entre otras lindezas, falsifica sus estadísticas públicas, confisca los ahorros de los futuros jubilados, se apropia ilegítimamente de las reservas del Banco Central, manipula la justicia, impone restricciones al comercio exterior que son luego públicamente negadas por su presidenta ,desconoce contratos de concesión de servicios públicos, no puede explicar la introducción al país de valijas llenas de dólares en vuelos oficiales, y cuya presidenta financió su campaña electoral con el concurso de traficantes de drogas y falsificadores de medicamentos oncológicos.